martes, 8 de mayo de 2012

Ensalada fresca de quinoa

En primer lugar, deciros que este verano intentaré publicar todas las ensaladas que vaya haciendo para que podais coger ideas para hacerlas en casa. La primera de ellas es una "Ensalada fresca de quinoa". Encontrareis seguidamente, una descripción de la quinoa, ya que seguro que muchos de vosotros no la conoceis, incluída yo, que hace poco la descubrí. Después, viene la receta que espero que por lo menos probeis.


El cultivo de la quinoa se inició hace al menos tres milenios, posiblemente en el entorno del lago Titicaca, y fue el alimento básico de los incas hasta la llegada de los conquistadores españoles que sustituyeron su cultivo por el de maíz, cebada, trigo, avena o patatas. Sus crujientes granos, de color amarillo claro, poseen un sabor delicado a medio camino entre el arroz y el cuscús, y tienen la virtud de no cansar el paladar ni de «limpiarlo» de otros sabores más intensos. Una vez hechos, quedan sueltos, brillantes, y su germen en espiral les otorga una presencia original que da mucha personalidad a las recetas.
Lo más destacable de la quinoa, en comparación con los cereales tradicionales, es la elevada cantidad de proteínas (un 13% del peso, casi el doble que el arroz) con unas proporciones de aminoácidos esenciales que favorecen su asimilación.
Los hidratos de carbono representan el 69% del peso de la quinoa. Por tanto, es una fuente óptima de energía que se libera en el organismo lentamente porque va acompañada de una buena dosis de fibra dietética (6 g de cada 100). Esta fibra, por su parte, favorece la circulación intestinal, regula los niveles de colesterol, desarrolla la flora bacteriana positiva y previene el cáncer de colon.
Además es rica en minerales esenciales, sobre todo hierro: una ración de 60 g aporta el 46% de las necesidades diarias del hombre y el 31% de las de la mujer (aunque su asimilación depende en parte de la presencia de otros nutrientes en la dieta), magnesio (el 36%), fósforo (31%), manganeso (27%), cinc (13%), cobre (12%) y potasio (11%). Esta fórmula, superior a la del arroz, la avena o el trigo, hace de la quinoa un alimento excepcional para la mineralización del organismo y especialmente beneficioso para los sistemas músculo-esquelético, nervioso e inmunitario.
Sus vitaminas refuerzan los efectos positivos, pues el ácido fólico (60 g cubren el 15% de las necesidades diarias), la vitamina B2 (el 13%) y la B3 (el 9%) son imprescindibles tanto para la salud del sistema nervioso como para estimular las defensas frente a la enfermedad. Además no contiene gluten y se digiere bien.





Ingredientes
6-8 puñaditos de quinoa
2 tomates maduros
1 pimiento verde pequeño
1/2 cebolla
Sal y aceite de oliva virgen




Elaboración
Poner a hervir la quinoa en un cazo con agua hirviendo. Estará cocida en unos 18-20min, más o menos como el arroz. Colar y enfriar.
Mientras, cortar a daditos los demás ingredientes, el tomate, el pimiento y la cebolla.
Poner todo en un bol y condimentar con sal y aceite.

Espero que os guste, ya que es una forma muy sana de comer una rica ensalada.
Para 4 personas.

4 comentarios:

  1. Una auténtica delicia Natalia!! Te ha quedado de escandalo tanto la ensalada como las fotos.
    Ya te echaba de menos.
    Besos!!

    ResponderEliminar
  2. Que buena ensalada. Yo probe la quinoa el año pasado por primera vez y nos gusto muchisimo
    Un beso

    ResponderEliminar
  3. SI SEÑORA, UNA DELICIA DE ENSALADA SANA Y MUY REFRESCANTE!!!!!

    BESITOS,

    ResponderEliminar